El edificio mantiene el carácter y la construcción de un monasterio del S.XVIII con patios tipo claustro, corredores, columnata, arquerías, techos artesonados, etc., donde se puede sentir la presencia del pasado a pesar de estar envuelto en todo el lujo, comfort y comodidades de hoy en día.
Cuenta con 21 habitaciones totalemente equipadas que se distribuyen alrededor del claustro principal, todas ellas diferentes, con una decoración esmerada y exquisita siguiendo una línea rústica, mezclando mobiliario de anticuario con complementos actuales y atrevidos.
Piscina al aire libre, amplios jardines con fuentes naturales y arboleda, solarium, ... lo convierten en el lugar ideal para disfrutar de una estancia inolvidable en un rincon privilegiado de Andalucía.